martes 9 de febrero de 2010

ALMAR LA MAR

(Imagen: Suzy Lee / La ola)


Así se titula el magnífico taller que Raúl Vacas e Isabel Castaño han diseñado con tanto esmero como cariño para el Bubisher.

Raúl e Isabel son dos bubisheros más, pero, además, son dos magníficos artesanos de la palabra. Dos poetas, dos juglares. Su escuela de escritura creativa es un verdadero taller de orfebrería en el que se labran las ideas con herramientas de colores , los sueños se tejen con hilos de luz y cada palabra adquiere misteriosas formas, como si salieran del sombrero de un mago y cada flor fuera una paloma y cada paloma una cometa.

Raúl e Isabel estarán en Smara del 3 al 10 de abril. Y con su presencia, el mar crecerá un poco más sobre las duras piedras de la hammada. Se amplificará el sonido de las caracolas, se oirán las sirenas de los barcos, el rumor de las olas, la brisa rozando las preciosas caras de los niños saharauis.

A todos los que abrís esta página, no dejéis de entrar en el mundo de Vacas y Castaño. Esta es su puerta:
http://talleresdevacasycastano.blogspot.com/.
Acomodaos y disfrutad de todo cuanto encontréis.

Saludos marinos

miércoles 3 de febrero de 2010

CRÓNICA DEL DÍA A DÍA

Foto: Beatriz Navarro

Todo rueda sobre las ruedas del Bubisher, por las piedras de la Hammada, bajo el cielo tantas veces citado, pero nunca fielmente descrito, de Smara.

A la emoción inicial del reencuentro, de la primera mirada en directo, del pellizco en la piel para asegurarse de que los pies estaban donde estaban y que no se trataba de un sueño, le han seguido días de intenso trabajo, de cansancio envuelto en papel de felicidad. Los voluntarios que ahora están en Smara siguen ese hilo invisible que cada presencia ha ido alargando, día a día, semana a semana, luna a luna.

Nada parece nuevo y, sin embargo, todo es nuevo cada mañana. Porque nuevas son las miradas que abren los libros llenos de mundos posibles y únicas las formas de vivirlos. Carlota los baila, Luisa los devora, Javi los transita, Inés los interpreta en imágenes, y Sergio los tiñe de azul. Y junto a ellos, Memona y Daryala los disfrutan y transmiten su regocijo a los niños, mientras Larossi transporta el entusiasmo de todos de acá para allá.

No obstante, no solo de lectura se va haciendo el camino, también se va conformando a través de largas conversaciones, algunas formales en formato de negociaciones ministeriales, otras distendidas alrededor del omnipresente té, y otras salpicadas de estrellas como las que tienen lugar los jueves en las Noches del Bubisher. Pero sobre todo, el Pájaro de la Buena Suerte va ganando peso a base de humanidad, de colaboración de intercambio de afectos, de puro aprendizaje por parte de todos.

Y, entre esos todos, hoy recordamos a Julia, que después de dos meses y ya en España, aún continúa, según sus propias palabras, en los campamentos. Con tesón y fortaleza ha seguido día a día la reconstrucción, ya finalizada, de la escuela Brahim. Pero, sobre todo, ha sido una saharaui más. Y a Gemma y a María Josefa que, en sus dos semanas de estancia trabajando con el Bubisher, llevaron la prensa, si no diaria, sí llena de contenido, a Smara. Que disfrutaron y se sorprendieron con la cantidad de niños que cada mañana y cada tarde llenaban de alegría y de auténtico interés por los cuentos las escuelas y la biblioteca rodante. Un lujo y un placer haber contado con ellas y con su simpatía.

El problema de los campamentos en general, y del Bubisher en particular, es que crean una especie de adicción que afecta a ese lugar en el que anidan los sueños. Y cada regreso, es el mismo regreso, el de todos al mirar hacia atrás, segundos antes de partir, cuando se imprime con fuerza en nuestro interior una sola palabra: Volveré.

sábado 30 de enero de 2010

Un turno de voluntarios especial(es)



Hoy sale hacia Smara un grupo de voluntarios. Ya hemos perdido la cuenta, así de memoria, del número de viajeros de este año, tantos y tan buenos han sido. Cada uno con su cargamento de sueños, iniciativas: ideas propias y programa común. Todos ayudando a Daryalha y Memona, los dos motores principales de este Pájaro de la Buena Suerte.

Carlota, Sergio, Inés, Luisa y Javi. Cinco nombres, o algo más. Gente nueva, como Carlota y Sergio, dos repetidores, Inés y Javi. Y Luisa. Ni repetidora, ni tampoco nueva.

Luisa Sánchez ha sido durante estos dos cursos quien más ha trabajado en el Bubisher, pero las circunstancias (dos pequeñas circunstancias) no le habían permitido aún viajar a los campamentos. Por su mano han pasado absolutamente todos los voluntarios, desde el ya lejano inicio, en el 2008. Y no sólo eso: ha mantenido el blog con Enrique (casi 50.000 visitas), administra el Facebook de apoyo a Aminetu (casi 15.000 usuarios) ha colaborado en el plan de las escuelas de este año (A por el mar), y ha estado siempre en todo. Es obvio que aprovechamos su viaje para hablar de ella, que no nos lo permitiría de estar al pie del cañón, en Vigo.

Inés G. Aparicio, uno de los fichajes más importantes del Bubisher, estuvo ya este mismo curso y ha dejado una huella inolvidable en Smara. Nuevo miembro vitalicio de la familia de Daryalha, inspiradora de los mejores sueños de muchos jóvenes del campamento, que aún hablan de “la saharauía que es nasaranía”, o al revés: de la española que es saharaui. “¡Chica, cúbrete la cabeza”! le gritaba algún hombre mayor en el mercado, cuando la mehlfa se le deslizaba sobre los hombros, creyendo que era de allí. Con su mussuak entre los dientes, siempre atenta a cualquier detalle que fotografiar, con una cola de chicos dispuestos a posar para elegir al más guapo de Smara. O rodeada de niños intentando descubrir en un pack de leche los misterios de la luz y la imagen. Y con ella, una nueva adquisición, su amiga Carlota.

Y Javier García. Javi, vaya. Fueron muchos los voluntarios del primer curso, cuando aún tanteábamos en la oscuridad. Y todos importantes. Pero Javi, que fue quien más tiempo estuvo allí, y prácticamente desde el principio, intuyó algunas cosas que marcaron el presente: las tardes del Bubisher son su principal aportación, un descubrimiento que llevó derecho a Memona y sus mágicos atardeceres. “Dejad que los niños llenen el Bubisher”, es más o menos la idea. Un campo ideal para que cada nuevo voluntario, como Sergio en este turno, desarrollen sus propias ideas, fuera ya del programa que fielmente se cumple por las mañanas en las escuelas. Quién sabe qué aportará este año, y quién sabe lo que va a disfrutar en las noches del Bubisher, en nuestra jaima.

Un viaje tan envidiable, en suma, que no es extraño que esta tarde haya un auténtico comité de despedida en el aeropuerto: Zahra, Palma, Ana Julia, Sofía, Carmen Lourdes (que se incorpora ya muy pronto), Ricardo, Limam, e incluso otros que todavía no han dicho “me voy” , pero quién sabe.

Suerte en los vuelos de Air Algerie, mucho más inseguros (y caros, y antipáticos) que el vuelo firme y alegre del Bubisher. Que “ajbar eljeer”, que nos trae las buenas noticias. Os espera un mundo apasionante, poblado por millares de niños.

martes 26 de enero de 2010

SAHARA EN EL CORAZON. EXPOSICION SOBRE EL BUBISHER Y LOS CAMPAMENTOS EN LAS BIBLIOTECAS DE CORUÑA.













Del 26 de Enero al 26 de Febrero, la biblioteca municipal de Coruña (barrio de Castrillón) organiza una exposición titulada: "Sahara no corazón".

La muestra bibliográfica, fotográfica y de recursos on line, tiene como objetivo acercar la situación de los refugiados saharauis a los usuarios, y contar la aventura del Bubisher en su rodar de más de un año por la Hammada argelina.

Los fotógrafos que han participado son Inés G. Aparicio, Germán Gutiérrez Ruiz y Héctor Herrería. El hilo argumental de la exposición fotográfica es la vida de los refugiados.

Como complemento indispensable se podrán llevar en préstamo monografías y documentales, tanto de ficción como de no ficción.

Os esperamos en Coruña.




sábado 23 de enero de 2010

VOLUNTARIOS


Mano con mano. Ese es el título de la canción que nos define, y esa la filosofía del proyecto Bubisher. Manos que se han ido enlazando a lo largo de este curso trayendo y llevando lo mejor de cada uno desde muchos rincones de España a Smara, desde Smara hasta muchos rincones de España.
Podría pensarse que solo los que han ido a los campamentos son voluntarios. Error. Hay muchas personas que, sin haber estado, han ido dentro de las mochilas de quienes hemos viajado o van a viajar. Y su trabajo, y sus aportaciones son de gran valor para el desarrollo del proyecto. Ellos son voluntarios de primera, gentes que contribuyen con ideas, libros, apoyo, financiación económica, interés y ganas de trabajar. Ellos sois vosotros. Y para vosotros, nuestro deseo de seguir contando con vuestra colaboración.
Y para los que deseáis ir, deciros que este curso la avalancha de voluntarios en tránsito ha sido tan grande que, a día de hoy, ya solo quedan fechas libres en el calendario a partir del ocho de mayo. Quisiéramos, cómo no, atender todas las solicitudes, pero por cuestiones de funcionamiento óptimo, en cada turno no pueden juntarse más de cuatro personas. No obstante, si estáis realmente interesados en el proyecto, sabed que seguirá desarrollándose el próximo curso, que seguiremos trabajando para llevar a los campamentos libros y sueños. Manos como alas para que el Bubi siga su vuelo.

A los voluntarios que habéis ido y a los que vais a ir, qué deciros que no hayáis vivido, cómo explicaros lo que vais a vivir. No se puede. Así es que solo desearos a todos que esta experiencia, que ha servido, que servirá, para que el Bubi crezca, también os haga crecer.

Gracias a todos. Porque sin los voluntarios el Bubisher no sería lo que es.

lunes 18 de enero de 2010

HUELLAS



Después de un apagón involuntario que nos dejó a oscuras el blog a lo largo del fin de semana, volvemos a nuestro rincón de los encuentros, de las reflexiones compartidas. Caminamos por él como caminamos por Smara, intentando que cada paso de los voluntarios vaya dejando una huella que ningún siroco pueda borrar.

Y las huellas de hoy tienen nombre propio: Beatriz, Bea para todos. Acaba de llegar, chispeante, como siempre, sin haber perdido ni un milímetro de sonrisa a pesar del lógico cansancio. Satisfecha con el trabajo, que fue mucho y muy intenso.

Para empezar, y puesto que ella fue una de las impulsoras del proyecto "A por el mar", llevaba, en una de sus múltiples libretas, un montón de notas para ajustar el proyecto a la realidad, para revisar junto con Memona y Daryala lo que sí y lo que no, porque, siguiendo la reflexión que hace mucho hiciera una mujer sabia, “todo lo que no hace falta, sobra” Y nadie mejor que Memona y Daryala para orientarnos en ese camino.

Pero, además, y eso sí que sin llevarlo pensado, se reunió más que un ministro con responsables de educación y de otros organismos, para resolver cuestiones de infraestructura. Quizás esta parte técnica no haya sido la más emocionante, pero tan necesaria y tan bien planteada como el resto de actividades que, junto a Julia, Socorro y Cándida, ha desarrollado a lo largo de este mes en Smara.

Todas y cada una de sus experiencias saldrán a la luz en este blog y de su mano, pero vaya por adelantado ese nacimiento de las Noches del Bubisher del que ya supimos algo y del que ellas fueron afortunadas inauguradoras.

Bienvenida, Bea.

jueves 14 de enero de 2010

HAITÍ EN EL CORAZÓN

Foto: Inés G. Aparicio

La Tierra enfurecida ha rasgado su piel por la parte más débil. La herida es tan profunda y tan dolorosa, que no hay consuelo para quienes, atrapados en ella, gritan al mundo su desesperación. El cielo estrellado de Haití ha quedado engullido bajo los escombros de la pobreza. Y lejos de brillar, grita sobre las ruinas de una ciudad que sangra y llora.
No hay respuestas para ese “por qué” anudado a las imágenes que nos llegan de Puerto Príncipe. El dolor, tan extremadamente amplificado, solo genera preguntas para las que, una y otra vez, no encontramos respuesta.

Los integrantes saharauis y españoles del Bubisher unimos nuestras manos con la población de Haiti en un intento de hacerles llegar nuestro calor, sabiendo, como sabemos, lo que significa un desastre natural. Sabiendo, como sabemos, que solo la solidaridad puede paliar un poco la injusticia.

Un día dejamos en estas páginas una llamada de ayuda para la escuela de Brahim, destruida por un diluvio. Hoy, os pedimos todo vuestro apoyo para quienes viven inmersos en un paisaje dantesco. Cualquier ayuda será poca. Pero será.