Cuando el sol parece que no vaya a salir más y la vida se pone un poco cuesta arriba, siempre hay quien te tiende la mano y te da el amor de su corazón sin esperar nada a cambio, la vida ha querido que en mi camino se crucen y entren muchas personas así, no creo que lo merezca pero lo agradezco porque si soy lo que soy es gracias a todos vosotros.
Ayer, sobre las tres de la madrugada, el sol salió de nuevo en la habitación 302 del Hospital La Fe (curioso nombre para un hospital), y mi padre abrió los ojos, y parece que su corazón está bien y aunque aún le costará un tiempo, todo indica que podrá volver a hacer vida normal, tras una operación para implantarle un bypass.
No sé si será el destino o alguno de esos dioses que hay en el mundo, lo que sí se es que, gracias a Luisa, Gonzalo, Javier, Antonio, Silvia, Cristina, Ana, Joaquín, Eva-Bea, el Rubio, Geiva, Mulei, Rabab, Mohhamed, Ahmed Baba, Fatma, Malica y otros tantos que habéis estado conmigo en todo momento, cuando el cielo se puso muy negro, se que todos sois los grandes y maravillosos culpables de que mi padre haya vuelto a abrir los ojos y mi madre haya vuelto a sonreir, gracias a todos, mis verdaderos reyes magos y como se dice por está tierras, por ser mis angelets de la guarda. Gracias por que como vosotros sois los que habéis logrado, que como dice la canción, “quansevol nit, pot sortir el sol”.
Perdón por este correo lioso, pero de todo corazón gracias, sucran, y nunca os podré agradecer suficiente todo lo que habéis hecho y sé que continuaréis haciendo por mi. Por favor, transmitir este mensaje a toda la gente. Y a todos gracias por ese abrazo continúo que he recibido de vosotros en estos días. Ojalá ese abrazo se extienda y ayude a que el Sáhara vuelva a ser libre, a que Palestina e Israel vuelvan a ser hermanos y a que el amor se acabe imponiendo en este mundo, donde, como cada día, sigo descubriendo gente buena, muy buena.
Que los reyes os traigan la felicidad y el amor que os merecéis, y gracias por existir. Un enorme abrazo, millones de gracias y seguimos en contacto. GRACIAS.
Óscar.