Nuestro querido Oscar, cumpleañero feliz esta semana, anda por tierras bolivianas colaborando con una escuela de fútbol para niños de la calle.
Pero como podéis ver el espíritu del Bubisher lo persigue allá donde vaya, aunque cruce el charco, da igual. Ahí está acechando y recordándole que le quedó algo pendiente por aquellas arenas.
Y también nos recuerda esta imagen como digo en el título: Otros mundos pero las mismas necesidades.
Pd: Se ve que en cada latitud decoran los bibliobuses a su manera, en este caso ¡viva el color!
