
Son Salka y Mayuba. Dos Saharauis que viven en la Wilaya de Smara. Leyeron (o lo intentaron) libros en español en el Bubisher, en marzo. Ahora leen libros en árabe en la Bibliopiscina de Zuera. El verano nos ha vuelto a juntar, otra vez entre libros. Leímos juntas ayer. Otra vez. Esta vez ellas leían en árabe y yo en español. Una página cada una. Era un libro bilingüe, árabe-español, de la editorial La Galera, colección Minarete. Quizás habrá que tenerlos en cuenta para nuestro fondo del Bubisher. Fue mágico oirlas en ese árabe hasania en la piscina de Zuera. Leen mucho más alto y claro en árabe. Les cambia hasta la voz. Algunos niños y niñas se nos acercaron. Escuchaban. Ellas los miraban de reojo. Un poco tímidas, pero seguras, contentas. Leímos el cuento, me dieron un beso y volaron. Al mejor estilo saharaui. Entre los libros de la Bibliopiscina se quedó el eco de su voz. Y su olor. Ese olor del Sahara que persiste en la piel de la memoria y que ninguna crema, ni hidratante, ni de protección solar, es capaz de borrar.
VOCES Y AROMAS
– 9 julio, 2009
Chus Juste.