NUEVO FICHAJE
Al atardecer veo a Daryalha subida a una duna buscando cobertura con su móvil. El cuadro es precioso, se ven las piedras tintadas de azul añil que dicen 9 de junio y una auténtica saharaui con su melfa al viento.
Mientras mis retinas retienen esa imagen como el diafragma de una cámara digital, para recordarlo una y otra vez a lo largo de mi vida, mi mente acierta con la definición del cuadro.
Es la auténtica representación del espíritu saharaui. Daryalha contiene todos los valores de una sociedad que lucha por sobrevivir en una tierra devastada, la hamada, donde nadie querría ir, pero que con sus ganas de vivir y sonreír, hace florecer la vida enrededor, hace que las cosas tengan sentido y mantiene la ilusión intacta.
Mientras haya gente como Daryalha, las piedras que con gran ilusión pusimos en la loma del 9 de junio, permanecerán pintadas de azul, al igual que nuestro espíritu se recubrirá de verde esperanza, como el verde de la bandera.
Después de este primer año medio experimental o experimental del todo, comenzamos ahora con el objetivo de, pasar de ser un proyecto español con colaboración saharaui a un proyecto saharaui con ayuda española. Ya contábamos con Memona para ello, ahora también con Daryalha para el trabajo en las escuelas. Daryala, residente en Smara, maestra y buena lectora (me consta), ¿quién da más? Ahí va otra buena piedra de base para cimentar este sueño.
Cristina Penichet Tomás.