Archivo de octubre, 2009

8

SHUKRAN


Hoy queremos agradecer. Agradecer a todos los que visitáis esta web con asiduidad, a todos los que desde Sahara Bubisher en Facebook nos animáis con vuestros comentarios y colaboraciones, a Antonia Pons,http://www.saharaponent.net/ a Francisco O. Campillo, http://campilloje.blogspot.com/, a la revista Shukran que en su número de este mes nos dedica un espacio importante, a los chic@s de Fisahara http://fisahara.blogspot.com/ por difundir nuestras actividades, a Conx y la Generación de la Amistad Saharaui, a Fito y su magnífica página tan hackeada y recuperada con mucho trabajo http://www.porunsaharalibre.org/. A todos los que mediante este milagro llamado internet nos alientan a seguir, nos felicitan por los logros y nos consuelan en las dificultades. A los que nos inspiran http://opapalagui.blogspot.com/2009/10/httpwww_30.html como Nuno.

Hemos querido tener este recuerdo hacia tanta gente que DIA a DIA, trabajan en este medio y mantienen la causa del pueblo saharaui muy arriba que es donde tiene que estar, por mucho que les pese a algunos.
Nos olvidamos de muchos, pero nos perdonarán porque tienen un corazón enorme como demuestran por aquí diariamente: SHUKRAN, MUCHAS GRACIAS.
302

SIROCO

Recogemos un artículo que acaba de aparecer en el periódico local de Cangas de Onís, La Jueya.

Está escrito por Gonzalo Barrena, profesor de filosofía y escritor. La foto es de Inés G. Aparicio, y fue hecha este mismo mes de octubre en Farsía, al mediodía.
SIROCO

Los espacios de arena que anegan El África abrasan el aire invitándolo, también a él, a conseguir las tierras de Europa. Es el siroco que, una vez aquí, se vuelve húmedo y frío provocando desasosiego entre daquienes…como si las diferencias de presión lograsen ir más allá de lo atmosférico, levantando algún modo de mala conciencia sobre las capitales europeas del bienestar.

En las relaciones familiares que se dan a ambos lados del Mar, también hay diferencia de potenciales, aunque no siempre a nuestro favor: la penuria de los campos en Tinduf no fue tan eficaz en hurtarles el tiempo a las generaciones. El hombre bebe con el brazo puesto sobre el corazón del rapaz, limpios y tranquilos ambos sobre la arena.

Al atardecer, si deja de pesar el cielo y hay salud, una vida sin cuartos de hora ve cómo se abren en su derredor algunas ocasiones. Los fotógrafos occidentales, hambrientos de ser, recogen su luz como migajas.

Gonzalo Barrena.

3

O PAPALAGUI


LLega Noviembre a tierras de Proença y sus gentes parten de aldeas y lugares en busca de tan noble beneficio, en parcelas a veces distantes, de difícil acceso y en condiciones meteorológicas adversas.

Esta busca y recogida de tan valiosas pepitas negras, transmiten un silencio y un vacío aún mayor a gran parte de estos lugares, apenas roto por el regreso de los hijos que a pesar de estar lejos, se mantienen siempre cerca de su hogar de corazón y que vuelven a casa para estas jornadas de arduo esfuerzo pero también de agradable convivencia.

La recompensa a todo este esfuerzo vendrá después del paso por la prensa donde un chorro de oro líquido deleitará al más exigente de los paladares con su aroma y sabor.

Este respeto por los ciclos naturales de recogida y cosecha de los frutos que la naturaleza da y que el hombre transforma, es apenas uno más de los aspectos que el Bibliobús acompaña y que va condicionando su recorrido de una forma fluida y dorada como el aceite.


Nuno Marçal.


Nuno Marçal ha sido el Premio Persona de este año que concede ACLEBIM, por ser un ejemplo de superación constante, de aprovechamiento de recursos cercanos, para vencer obstáculos seculares en el acceso a la lectura, siempre con la cercanía y el calor humano como base de su trabajo.

Mirémonos todos en Nuno: Resistir, insistir, NUNCA DESISTIR.


Parabéns Nuno dende o coraçao.

7

BUBI, CON SUS HERMANOS MAYORES

Hoy Bubisher ha intervenido en el 4º Congreso Nacional (e Ibérico, porque había fuerte presencia portuguesa) de Bibliotecas Móviles, celebrado en León.

Durante más de una hora hemos podido contar toda la vida del Bubi, desde la primera idea hasta hoy.

Hemos hecho especial hincapié en el giro dado este curso, con la inclusión de las monitoras saharauis, Memona y Daryala, tratando de explicar a los asistentes que no sólo vamos a enseñar, sino también a aprender.

Toda la ponencia (que está colgada ya en el blog de ACLEBIM) ha sido seguida con mucho cariño por los “bibliobuseros” de la península, y se han tejido muchos lazos que, inchaláh, irán dando sus frutos poco a poco. Incluyendo la oferta de algún bibliobús ya fuera de uso, desgraciadamente demasiado grande. Y de algo que nos reservamos hasta que se concrete, pero que será una herramienta de trabajo fantástica.

Hemos tenido la oportunidad de conocer a otros “locos” como nosotros, entre ellos el portugués Nuno Marçal, que vive y conduce su precioso (y manejable) bibliobús por las aldeas más remotas dee Proença-a-Nova, a veces para atender a una sola persona. Poesía pura, con ruedas. Podéis ver su blog: opapalagui.blogspot.com

Desde aquí, nuestro agradecimiento a ACLEBIM por esta oportunidad, y por haber designado al Bubisher como bibliobús del mes de agosto, lo que ha hecho que nuestro proyecto sea muy conocido en el entorno de los profesionales de los bibliobuses.

1

¿QUÉ LLEVAN DENTRO?


¿QUÉ LLEVAN DENTRO?

Es un gran misterio. Los científicos y la población en general lo tienen muy claro, pero no han probado a mirar “dentro” de verdad. Estoy hablando de las jorobas. En el mundo hay muchas jorobas, incluso existe la ballena jorobada. Yo quiero hablaros de las jorobas de los camellos, y de los camellos del Sahara en particular. Bueno, en realidad me voy a referir en todo momento a los camellos que hay en los campamentos de refugiados saharauis de Argelia, que son los que más conozco.

Dicen que estos camellos llevan en sus jorobas una reserva indispensable para sobrevivir en este medio inhóspito y no les falta razón. En este medio escasea de todo para la gente que allí vive  y lo peor es que no les ha quedado más remedio que aguantarse ya que no están allí porque quieren….

Estos animales merodean tranquilamente por esa zona ajenos a todo lo que ocurre a su alrededor, o eso parece. Los pastores llevan los rebaños de camellos de un lado para otro buscando algo de pasto. A veces también puedes encontrártelos encerrados en pequeños cercos de alambre al lado de una jaima o incluso dentro de ella.

A mí, estos animales me fascinan. Tienen una figura impresionante, con unas patas muy largas, un cuello de cisne y una cabeza indescriptible… como si fueran los primos feos de las jirafas.  Por otro lado, está su capacidad de supervivencia y su dureza. Dicen que pueden aguantar muchos días en el desierto sin beber. También son muy importantes para la gente que vive por ahí, ya que les puede servir como medio de transporte (cuando se les estropea el Land Rover) y también para consumir su carne o su leche o utilizar su piel como abrigo en las frías y

 estrelladas noches.

Pero yo quería hablaros de eso que tienen en la espalda ¿alguna vez os habéis fijado?, ¡Qué extraño! A todos nos gustaría tener un visor de rayos X para ver con detalle lo que pasa ahí dentro. Es emocionante. Sea lo que sea, lo llevan en secreto.

Una vez, visitando una escuela en los campamentos, vi el dibujo que hizo una niña en los folios que les repartí. En el dibujo había un camello bien grande, un poco gordo y sonriente. Lo que más me llamó la atención fue cómo había pintado la joroba. El camello estaba muy bien coloreado de color marrón, pero esta niña había pintado la joroba con muchos colores, 

muchos más de los que suelen utilizar cuando pintan la bandera o la jaima. Esto me extrañó mucho y le pregunté. “Es lo que lleva dentro”, me dijo. Entonces, la niña me regaló una amplia sonrisa desdentada que me hizo comprender algo muy importante.

¿Lo que lleva dentro?, ¿qué quería decir con eso?, ¿a qué venían tantos colores?, ¿por qué sonrió tanto?, ¿por qué los niños saharauis en general sonríen tanto con la situación tan complicada que están viviendo? Debe de ser que ellos ven algo que los mayores no podemos ver, o algo que hemos olvidado cómo se mira.

¡Entonces es verdad!, a los científicos y a la mayor parte de la humanidad nos les falta razón. Como he dicho al principio, los camellos llevan a sus espaldas una reserva indispensable para sobrevivir en este medio inhóspito. Los niños se dan cuenta perfectamente de que en su interior, las jorobas tienen muchos colores que se traducen en ilusión, esperanza, alegría, amor,…. Y esto es lo que más necesitan estas personas para sobrevivir en este medio. Y ahora no estoy hablando ni del calor, ni de la falta de agua. Estoy hablando de las emociones y los sentimientos de un pueblo que fue expulsado de su país a la fuerza hace unos 30 años.

¿Cómo ha conseguido esta gente sobrevivir tanto tiempo en estas condiciones? Todo ha sido gracias a la reserva de colores que llevan dentro las jorobas y gracias a los niños que pueden verlos. Ellos son el tesoro más importante en los campamentos. La alegría de los niños siempre ha sido contagiosa en todas las culturas y creo que los adultos lo saben.

Quizás con una buena educación en las escuelas, consigamos que algún día este pueblo alcance su sueño.

Nando

4

EL VIAJERO SOLIDARIO

Ayer día 22 de octubre se presentó en Zaragoza el proyecto Bubisher dentro del ciclo de charlas promovido por la asociación El Viajero Solidario.

En un entorno más que curioso, la bóveda del Albergue Juvenil de Zaragoza (un edificio medieval datado en el año 1497, reconstruido en su totalidad preservando su estilo original, y que fue en tiempos el Palacio del Gran Inquisidor de la Corona de Aragón) se pudo ver una proyección sobre los Campamentos de Refugiados de Tindouf en general y sobre el Bubisher en particular, con el premiado corto de Irene como presentación inmejorable del proyecto.

Muchos amigos y familiares, pero también desconocidos que se acercaron a conocer más de cerca la situación de los refugiados saharauis y el trabajo desarrollado por el Bubisher en las escuelas de los campamentos.

Venta de postales, camisetas, y una treintena de personas más que conocen el Bubisher, y seguro que alguno, futuro voluntario y colaborador.

El Bubisher sigue volando, ¡¡y ya no hay quién lo pare!!

3

¡ROCÍO YA ESTÁ AQUÍ!


Anoche llegó a España Rocío Moreiras. Quedan allí las dos Begoñas: Olabarri y Tavernilla. La segunda vuelve este viernes, y la sufrida organizadora, Begoña Olabarri, estará allí para recibir a las cuatro voluntarias que llegan el día 7 de noviembre.

Rocío está triste, extrañada en el sentido más real de la palabra. Echa de menos aquello, y eso que ha sido del grupo de las bibliotecarias, las que más han trabajado, muchas veces en el interior del Bubi, a más de 50 grados. Eso sí, estuvo en las dunas con Daryala y su hermano, y trae las estrellas grabadas para siempre en su frente.
En la foto, una despedida en Protocolo. Con nuestro héroe Panchito en la fila inferior, puño cerrado, mucháaaaaaacho. El resto: Begoña Olabarri, Memona, Daryala, Inés (Suaddu), Manolo, Larossi, Gloria, Arantza, Rocío, ElJlifa, Gonzalo y María Fernanda.
¡Bienvenida, Rocío, bienvuelta!
7

Un Guiño para "Un pajarito que… ¡Eso, la Buena Suerte!"

¡Hola a todas y a todos!

La verdad es que no he tenido mucho tiempo para escribiros. El viernes
supe lo del premio mientras estaba en clase, esperé a que acabara,
miré horarios, corri a casa, cogí un par de vestidos y me fui pitando
a la estación del tren. Viajé hasta Hendaya y no tenía como llegar a
Donosti. Una familia que venía con su niño de Eurodisney me acercó,
prometiendo al niño que cuando fuera famosa les daría una entrada paraver una peli como la de Bob Esponja…
Al día siguiente me pusieron una multa al saltar las vias para poder
meterme en el tren que iba para Madrid!
Amabilísimos, Ricardo y Ana Julia me esperaban en Atocha y me dieron de comer.
¡Los tres nos fuimos a subir en el ascensor del Reina Sofia!

Efectivamente, se les había roto la estatuilla del Guiño. Es muy
bonica, me dijeron que me la enviarían… y también es verdad que me emocioné,
¡ay, mi primer premio! Mucha ilusión. Pero lo que me emocionó fue
acordarme del Bubi, de los y las saharauis, esa gente que sigue
luchando, esperando, me acordé mucho de ellas y de ellos. ¡Y pensé que
este era un pasito más para que puedan volver a su tierra y a sus
playas!
Unas chicas me hicieron una entrevista para la radio y una mujer me
dijo que le pasara el DVD para un festival de cortos de Valladolid.
¡Que esto sirva para que más gente se acerque al Sahara!

Me alegro mucho de todos los actos que estais haciendo, de los viajes
a los campamentos, de todo. Me dais mucha envidia. Pero en Angoulême
no estoy nada mal. Curramos un montón y estoy aprendiendo mogollón a
hacer documentales. La gente se ha alegrado mucho por el premio y
tienen muchas ganas de ver el corto. Dicen que lo subtitularán al
francés.

Os mando muchísimos besos. Echo de menos vuestro cariño y vuestra
energía. Y al Bubi. Me acuerdo mucho de cuando fuimos a inaugurarlo.
Mucho. Beso especial a mis compañeros de viaje. A mi hermana, a Pablo.
A la cámara, allá donde esté. Gracias a Gonzalo por habérmela prestado
tanto tiempo. ¡Ya sabes que estaba amortizada de sobra! Y a Cris, que
está estupenda en el corto! A todos.

Besos y más besos y más cuentos. Irene, the director ;)

1

¡¡¡PREMIO PARA IRENE, EL BUBISHER, EL SÁHARA!!!

El sábado 17 de octubre, el V Festival Cinematográfico Internacional “El Ojo Cojo”concedió a Irene Bailo el Premio “Guiño” al Mejor Corto Documental. El Jurado, integrado por personalidades relacionadas con la crítica cinematográfica y la cooperación, valoró la eficacia de la dirección, la repercusión del tema abordado, la calidad técnica y en entorno en el que fue realizado. En el acta del Jurado se hace mención del papel del Bubisher en los Campamentos de Refugiados Saharauis.

Ni perezosa ni cota, en cuanto se enteró de la concesión del premio Irene tomó un tren desde Angoulème, pasó noche en Donosti y vino a Madrid. Cansada por el viaje pero elegante y nerviosa, como corresponde, recogió la estauilla y recibió los aplausos del público en el Auditorio 200 del Museo Reina Sofía. En su discurso, agradeció que el jurado hubiese valorado la escasez de medios con que fue rodada la película y deseó que el trabajo del Bubisher sirviese para que los saharauis recuperaran sus playas… Confesó tener preparado un discurso más larga, pero la emoción y algunas lágrimas no la dejaron seguir. El público aplaudió a rabiar, entre otras cosas asombrado por la juventud y espontaneidad de la directora.

(Anécdotas las hubo, como no podía ser menos. Poco antes de la entrega se rompió la estatuilla que le tocaba recoger, de modo que lo hizo con una prestada. También (¡ay, el azar…!) debió de estropearse la tarjeta de la cámara que debía mostrar algunas fotos de la tarde. Ambas cosas se esperan reparar en breve, para dejar constancia como se merece.)

2

Y ADEMÁS, UNA PIZARRA.


Hablamos con Daryala. El trabajo en las madrasas va muy bien, cumpliendo todos los objetivos marcados. En algunas escuelas de Smara ya tenemos “aula Bubisher”, aunque sin pupitres ni mesas, ni sillas, ni tampoco pizarra. Pero Mojtar, el director de enseñanza de Smara, ha conseguido una pizarra en buen estado para llevarla dentro del Bubisher y bajarla para cada actividad. Frustra e indigna pensar que en España se están retirando miles de pizarras tradicionales, arrinconándolas en cualquier trastero, y en que allí las pizarras tienen ya encima tanto uso que apenas se puede leer. 

Pero ese es otro tema. Como el de la Madrasa Brahim, de Farsía. Estamos a la espera de un presupuesto, pero la historia es tan simple como terrible: el siroco fortísimo del pasado abril dejó muchas aulas sin techo. Los niños estaban dentro, y fue un milagro que ninguno resultara herido. Pero no hay fondos oficiales para su reparación, y los doscientos niños se amontonan en otras aulas. La madrasa Brahim tiene mala suerte, porque si otras están hermanadas con alguna escuela española, un ayuntamiento o una comunidad, Brahim no tiene padrinos.
Estos que veis son algunos de sus niños. Que tampoco cuentan con el almuerzo con el que cuentan otros alumnos de escuelas más afortunadas. Con 800 euros al año, los niños almorzarían. No es ese el trabajo del Bubisher, pero tal vez desde aquí podamos encontrar el hilo de la generosidad y la solidaridad que traiga la buena suerte a la madrasa Brahim.