Cada caravana que sale hacia el desierto lleva dentro de sí la generosidad, el trabajo y la ilusión de miles de personas, algo que parecen ignorar los gobiernos y ciudadanos miopes que consideran estos viajes como de vacaciones solidarias.
En los muelles del puerto de Alicante hemos conocido a personas altruistas y valientes, que incluso en circunstancias difíciles como estamos viviendo, en relación de los tres cooperantes secuestrados en Tinduf, saben que los bisturíes, los libros, las medicinas, los guantes de látex, la ropa, los zapatos, los balones… deben llegar al desierto. Quienes están interesados en que se corte el flujo de cooperantes, voluntarios y material humanitario hacia los desfavorecidos y los olvidados del mundo, no pueden conseguir su propósito. Ni los posibles delincuentes comunes, caso de serlo.
El Bubisher II lleva, en nuestro caso, la donación generosa de bibliotecas, editoriales, personas anónimas… Lleva el trabajo de muchos meses y preocupaciones restadas al sueño y a las obligaciones. Lleva el material que dará continuidad al proyecto y al sueldo de los trabajadores en el Sáhara, los deseos y planes de decenas de personas.
Los conductores, José Ramón y Pedro, guiarán el bus durante muchos kilómetros los próximos días. Tuvieron claro desde el principio que a los Campamentos debían llevar tanto los libros como el material humanitario donado por el Ayuntamiento de Málaga. No fue fácil despejar las dudas y los miedos (comprensibles) de quienes deben velar por su seguridad, y hasta última hora no obtuvieron el visto bueno para viajar. En ese tiempo, nos hemos sentido ayudados y arropados por personas de las Asociaciones de Amigos del Pueblo Saharaui de Alicante (Luali, Mamen, Micaela…) y de muchos otros que a través de decenas de llamadas han ido despejando dificultades.
Aún quedan incertidumbres en el largo camino, pero confiamos en que ese Bubisher II, lleno hasta reventar de ilusiones, siga alimentando la ilusión y la esperanza de quienes merecen que siga fluyendo la ayuda humanitaria y cultural, mientras nos sigan necesitando.
(Ojalá cuando llegue el autobús se haya despejado la angustia de los secuestrados y de sus familias, a quienes recordamos con cariño, comprensión y solidaridad.)
Ana y Ricardo.
Nota: Hoy día 27, la caravana surca viento en popa la hamada sin incidencias graves, e incluso ha robado unas horas al tiempo.
