Archivo de enero, 2012

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Azuqueca, Guadalajara: Otro pueblo solidario con el Bubisher.




Durante el mes de diciembre de 2011, la Biblioteca de Azuqueca de Henares (Guadalajara), con el apoyo de los Clubes de Lectura y los alumnos del Taller Municipal de Pintura, realizó un mercadillo solidario, cuyos beneficios este año fueron destinados al Bubisher.

El mercadillo se organizó entre los días 12 y 16 de diciembre, dentro de un programa de Sensibilización y Fomento del Voluntariado. En él se pusieron a la venta libros por importe de 1, 3 y 5 euros, y se pudieron adquirir cuadros de distintos artistas, donados con fines benéficos.

El pasado sábado 27 de enero, fuimos invitados a la Casa de la Cultura, donde tuvimos ocasión una vez más de comprobar la solidaridad ciudadana. Ante un auditorio compuesto por mujeres participantes en los Clubes de Lectura, con el apoyo de las bibliotecarias y la presencia de la Concejala de Cultura y del Alcalde de la localidad, nos emocionamos contando la andadura del Bubisher y viendo a nuestros amigos saharauis en los videos proyectados.

¡Nada menos que 1220 euros! Lo suficiente, como explicamos, para cubrir durante un año los gastos de el trabajo en Ausserd, que comenzamos precisamente este mes de enero. Y prometimos volver, llegado el momento, para llevarles imágenes y saludos de Candi y Alghailani, que en este momento trabajan allí.

Nos encantó ser tan bien acogidos por un alcalde y una concejala jóvenes, solidarios y entusiastas. Por bibliotecarias cuyo trabajo se proyecta hacia las bibliotecas del desierto. Y, sobre todo, por ese puñado de mujeres maduras y sabias que sintieron como suyos a aquellos niños que en el video explicaban qué es el Bubisher.

¡Volveremos, claro!

¡¡¡Nuestro agradecimiento al pueblo de Azuqueca por su generosidad!!!

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CANDI Y ALHGAILANI, LA SONRISA DE AUSSERD.

Aterricé en la madrugada del día 11 de enero, cansada del viaje, preocupada por la responsabilidad de poner en marcha el Bubi II y feliz de estar de nuevo en los campamentos, con la gente a la que tanto quiero.
Compartí con Hamida mis primeras impresiones y juntos, Alghailani, él y yo, decidimos empezar el trabajo el sábado 14 con la inauguración del proyecto en la escuela Welda. Fue una lástima que ni Hamida ni nuestros compañeros de Smara pudieran acompañarnos ese día. Pero no nos sentimos solos, ni mucho menos, ahí estaban los niños, los maestros y directores de las escuelas de Ausserd, que han acogido el Proyecto con muchísimo entusiasmo. Y, por supuesto, todos vosotros.
Pero vayamos por partes.
Los días 12 y 13 de enero nos dedicamos a limpiar a fondo el Bubi II, fue un trabajo duro, pero lo hicimos con mucho entusiasmo, sabiendo, como sabíamos, que su aspecto sería una de nuestras cartas de presentación. Terminamos de poner tejuelos, de colocar los libros en las baldas y, finalmente, vestimos de gala al bibliobús para que los niños lo vieran bien atractivo.
Como os decía, la acogida ha sido estupenda en todas las escuelas que hemos visitado y enorme la curiosidad por saber qué llevaba dentro el Bubisher. En algunas escuelas, pudimos aparcar el biblobús en el patio, pero en otras, las puertas eran demasiado estrechas, así es que lo dejamos fuera, cogimos los libros y… ¡a las aulas!
Una presentación corta y amena del proyecto ha sido, con todos los grupos, la antesala de la lectura. Cuando la sesión tocaba a su fin, nos pedían que les leyéramos otro cuento, que nos quedáramos un poco más. ¡Eso sí que estimula a seguir trabajando!
Las escuelas y cursos visitados, por este orden, han sido: Welda (dos grupos de 5º y uno de 4º), Abeidi (dos grupos de 5º y uno de 4º), Asuelam (tres grupos de 7º) Basiri ( un grupo de 5º y uno de 4º) y Azaín (un grupo de 7º)
El trabajo de las tardes ha sido un poco más costoso con los niños de primaria, porque salen muy tarde del colegio, viven muy dispersos y tardan mucho en llegar. Además, un día hubo una tormenta de esas que meten miedo y ni siquiera nosotros pudimos salir de la jaima. Aún así, hemos visitado tres dairas: Miyek, Birganduz y Zouk
Los estudiantes de secundaria, muchos de ellos con un nivel muy bueno de español, están muy motivados para trabajar con nosotros formando clubes de lectura. Como salen a las 2 del colegio, a ellos sí les da tiempo, y tienen ganas, de aproximarse a los libros, de llevárselos a casa, de hacer suyo el Bubisher.
Esto marcha y marcha bien. Y nos llena de alegría saber que muchas personas estáis trabajando fuertemente ahí para que todo aquí sea posible, porque, de verdad, el Bubisher II necesita ampliar su fondo de libros y algo de material para que los niños puedan hacer actividades.
Por vuestro esfuerzo, y por vuestro cariño hacia la población más joven de Ausserd, os damos las GRACIAS, así con mayúsculas.
Mil y un besos
Alghailani y Candi

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UN ORBAYU NEL DESIERTU

Podría ser el títulu d’un llibru, llenu de suxerencies, preciosu. Y ye, y entá ye más, porque pal Bubisher supon tou un llibru de llibros.
Est grupu, que nacíu nes Asturies más fondes, consigue aunir el verde colos arenales eternos.
El 23 d’avientu celebraron un conciertu solidariu col Sáhara, en collaboración cola Asociación Asturiana d’Amigos del Sáhara. Y agora llanzaron una campaña d’apadrinamientu de llibros pal Bubisher. Lo cual ye tamién una guía pa caminantes de la solidaridá: el Bubisher nun quier llevar al Sáhara los llibros que sobren, sinón los llibros que faen falta. Y los que faen falta agora son los qu’ufierta Un Orbayu nel Desiertu na llista que tien colgada en Facebook. Y yá lleven más de cincuenta libros n’apenes diez díes.
Un día suañamos qu’el Bubisher podría coordinase con decenes d’iniciatives solidaries y culturales col Sáhara. Pos equí ta. Sáhara Habla Español n’Alicante, Conocernos pa Querernos en Galicia, Apadrina un Libro para el Nido en Zamora, Letrasenelsahara en Zaragoza, Un Orbayu nel Desiertu n’Asturies, Librerías con Huella nos cuatro puntos cardinales, Limone nel Verde n’Italia, BIS en Suecia… Y la llista sigue creciendo, y tenemos que ser capaces d’aunir pa nun esvalixanos, pa nun esmorecer. El nuesu himnu oficiosu canta “Mano con mano”, y asina, nuna cadena interminable, horizontal (como diz Galeano, frente a la desigual verticalidá de la caridá), poder devolver a los saharagüis la cultura que los robamos un día desgraciáu xuntu con tolos demás derechos.
Los neños de Ausserd salen nesti momentu de la escuela, incrédulos: llega un bibliobús cargáu de llibros, cai un finu y frescu orbayo sobre la hamada.
Les nubes d’Asturies nel cielu saharagüi. Entra en facebook, escueye un llibru, súmate.

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Beso a beso…

Y sonrisa a sonrisa, haciendo de cada sonrisa una huella, labios descalzos hacia del desierto, para llenarlo con el pasto verde de la solidaridad.
Ya hay 380 libros en Málaga que llevan en su corazón un beso (y otro beso), un marcapáginas, un poema, una mujer y una niña caminando de la mano.

Y siempre es como la primera vez, siempre vuelve a sorprender la respuesta que dan los niños ante la necesidad. La de libros, la de sueños. Todos, todos quieren ayudar, compartir ilusiones. Su alegría es contagiosa.

Desde el 16 de diciembre, día de la lectura en Andalucia, todos los niños del CEIP Julio Caro Baroja, cantan la canción, dan palmas “Mano con mano”, hablan del Bubisher y de su Nido, se sienten orgullosos de lo que un día, hace ya casi dos años, ayudaron a construir. El Nido es el del Bubisher, y también el suyo. Los niños del Caro Baroja tienen un nido en Smara, un amigo en la hamada. Todos han crecido un poquito más como personas, han compartido la alegría de participar en un sueño.

Sigo pensando que el motor de este proyecto es el corazón de la gente, ese rinconcito que todos tenemos destinado jaima, a casa de todos. Puede que de mayores a algunos se les olvide que lo tienen, pero ahí estará la memoria de los más, y solo hará falta despertarlo, recordarle cómo aprendió a latir al unísono con el un niño, una niña saharaui.

En fin, ¡¡ que estoy contenta por descubrir que todavía hay corazones en mi cole!!! 380 corazones, ni más ni menos. Y que ahora saben compartir con aquellos otros corazones los mismos héroes, las mismas princesas, los mismos sueños.

Es decir, el placer de leer, de soñar. El primero y el más olvidado de los derechos del niño.

Yolanda Claros.

Hasta aquí el texto de Yolanda. Ahora nos toca decir a nosotros que gracias. Muchas gracias a todos vosotros por vuestra solidaridad, por ser capaces de poneros en la piel de otros y comprender que aunque lejana es la misma piel que nos cubre a todos.

Y a Yolanda un fuerte abrazo y muchos besos de todos sus compañeros del Bubisher, que estan felices de ver feliz a una de las personas más auténticas y entrañables que han pasado por este proyecto. Ojalá sigamos contando contigo hasta el final de nuestro trabajo: cuando el Sahara sea libre de nuevo.

 

 

 

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101

101

Érase una vez un, dos, tres… quince…cuarenta y cinco…ochenta….101 centros escolares, sembrados en una de las regiones más hermosas del Planeta: Galicia. Entre todos los tonos de verde imaginables, con balcones abiertos a un mar que de tan inmenso apenas se deja definir, guardando con mimo la voz de sus poetas y el recuerdo de su legendaria Historia en los muros de sus pazos y en los adoquines de sus calles, creció una generación de niños que, aupados por sus profesores, alzaron la mirada por encima de su realidad. Y más al sur del sur que ponía fin a su mapa, divisaron otros ojos que se abrían como platos ante las páginas de un libro. Y, entonces, comprendieron. Y, entonces, empezó todo.

Érase esa misma vez un, dos, tres…cinco…ocho…11 centros escolares y una pequeña biblioteca a la que todos llamaban El Nido del Bubisher, concentrados en una de las regiones más inhóspitas del Planeta: La hamada. Allí, en aquel lugar que alguien denominó con acierto “el desierto del desierto” cientos de libros atraparon en sus páginas la mirada inquieta y expectante de una generación de niños a los que un día les robaron su mar y su paisaje, su tierra y su mapa, pero no sus deseos de crecer con todo el honor de ser los descendientes directos de los “hombres libro” y con toda la esperanza del regreso.

Y entre libros, miradas, deseos y esperanzas, se fundieron ambas historias.

Galicia y el campamento de refugiados de Smara se han encontrado dentro de las páginas de 101 libros primorosamente envueltos, en el interior de un enorme montón de cajas llenas de mensajes de cariño,en el contenido de sobres repletos de trabajos realizados, con mucho mimo y mucho esfuerzo. Y en un mensaje que todos deberíamos hacer nuestro:

CONOCERNOS PARA QUERERNOS

Ha comenzado otro año. Mañana será otro hoy en el que lo importante no será el cambio de calendario, sino la magnífica lección de solidaridad que Galicia nos ha regalado.