Beso a beso…

Y sonrisa a sonrisa, haciendo de cada sonrisa una huella, labios descalzos hacia del desierto, para llenarlo con el pasto verde de la solidaridad.
Ya hay 380 libros en Málaga que llevan en su corazón un beso (y otro beso), un marcapáginas, un poema, una mujer y una niña caminando de la mano.

Y siempre es como la primera vez, siempre vuelve a sorprender la respuesta que dan los niños ante la necesidad. La de libros, la de sueños. Todos, todos quieren ayudar, compartir ilusiones. Su alegría es contagiosa.

Desde el 16 de diciembre, día de la lectura en Andalucia, todos los niños del CEIP Julio Caro Baroja, cantan la canción, dan palmas “Mano con mano”, hablan del Bubisher y de su Nido, se sienten orgullosos de lo que un día, hace ya casi dos años, ayudaron a construir. El Nido es el del Bubisher, y también el suyo. Los niños del Caro Baroja tienen un nido en Smara, un amigo en la hamada. Todos han crecido un poquito más como personas, han compartido la alegría de participar en un sueño.

Sigo pensando que el motor de este proyecto es el corazón de la gente, ese rinconcito que todos tenemos destinado jaima, a casa de todos. Puede que de mayores a algunos se les olvide que lo tienen, pero ahí estará la memoria de los más, y solo hará falta despertarlo, recordarle cómo aprendió a latir al unísono con el un niño, una niña saharaui.

En fin, ¡¡ que estoy contenta por descubrir que todavía hay corazones en mi cole!!! 380 corazones, ni más ni menos. Y que ahora saben compartir con aquellos otros corazones los mismos héroes, las mismas princesas, los mismos sueños.

Es decir, el placer de leer, de soñar. El primero y el más olvidado de los derechos del niño.

Yolanda Claros.

Hasta aquí el texto de Yolanda. Ahora nos toca decir a nosotros que gracias. Muchas gracias a todos vosotros por vuestra solidaridad, por ser capaces de poneros en la piel de otros y comprender que aunque lejana es la misma piel que nos cubre a todos.

Y a Yolanda un fuerte abrazo y muchos besos de todos sus compañeros del Bubisher, que estan felices de ver feliz a una de las personas más auténticas y entrañables que han pasado por este proyecto. Ojalá sigamos contando contigo hasta el final de nuestro trabajo: cuando el Sahara sea libre de nuevo.