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Letras en el Sahara

Letras en el Sahara (#letrasenelsahara) es una iniciativa que nace en la Red, lanzada por Historias de la Historia y en colaboración con Bubisher, y deseamos que con vuestra ayuda desemboque en el Sahara.

Bubisher, un bibliobús para los campamentos de refugiados saharauis, lleva libros, historias, y sueños a un pueblo que necesita la cultura para sobrevivir en la tierra más inhóspita del planeta.

Se necesitan libros para cubrir el proyecto y financiación tanto para los gastos de envío hasta los campamentos como para el último proyecto “Biblioteca Pública del Bubisher en Smara“.

Por ello, os rogamos vuestra colaboración:

  1. Os dejamos un relación de libros específicos que se necesitan con urgencia (listado); además también se pueden enviar clásicos adaptados (para niños de hasta 14 años). Para saber la dirección de envío enviad un email (historiasdelahistoria[arroba]gmail.com) y os proporcionarán los datos.
    • Si deseáis colaborar con otros libros que también puedan ser interesantes (con el límite de edad indicado) enviad un email (historiasdelahistoria[arroba]gmail.com) con el título del libro para comprobar la necesidad (por los altos costes de envío y los problemas de almacenamiento).
  2. Donación para la construcción de la Biblioteca Pública de Bubisher en Samara (un euro equivale a 7 adobes):
    • La Caixa: 2100 3897 84 0200088962 (concepto: BUBISHER-HdH).
    • Paypal: A través del bloque a la derecha de la Web.

Entre todos los que colaboren (con alguno de los libros, haciendo donaciones o colocando algún banner en su blog) se sortearán varios regalos. Más información aquí.

Puedes seguir la campaña también en Facebook y en Twitter.

Muchas gracias por vuestro apoyo y colaboración.

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LOS OJOS DE VANESSA.

Amanezco aturdida cuatro horas después de mi llegada. No se cómo es a la luz del día el lugar en el que me encuentro. El camión del Bubisher me espera. Nos vamos a los coles. Me visto. Mis cuentos, los ratoncitos de la caja, los pañuelos de malabares, las marionetas del pequeño circo de las manos. Músicas, cámara de fotos. De camino la compañía es agradable, perfecta. ¿Por qué hablo en francés? Sigo algo aturdida. Me río de mí misma.
El aire es distinto, seco, caliente… Entra en mis pulmones y me invade una sensación de tranquilidad.
¿Cómo serán los niños?
Llegamos. ¿Preparada? Me paro. No, todavía no. Respiro, me escucho, me siento por dentro. ¿Estoy lista para ellos? Me tomo mi tiempo. Sí, ahora sí. Cruzo la puerta. Primer contacto visual. El corazón late, comienza a circular la energía, la sangre fluye en mi interior. Estoy viva. Siento. Sienten. Mi cuerpo se mueve, gesticula. El sonido… al principio son sólo honomatopeyas. Por fin surge la voz. Una voz sincera, desde mi interior. ¡Cuántos ojos oscuros! Ya hay contacto. Ya estamos jugando. Todo fluye…
¿Cómo son estos niños?
Pues como son los niños. Seres capaces de hacer que olvide mis miedos, que me quite capas como las cebollas, que me muestre tal y como soy. Personitas sinceras. El público más exigente. Exigen veracidad, demandan “aquí y ahora” ¿Por qué? Porque lo merecen. Sólo por estar en este mundo, por existir, ya merecemos contactos sinceros. Aunque veces olvidemos esta idea…
Me desnudo. Soy transparente para ellos. No me importa lo que ocurra fuera. Sólo cuenta este momento.
Sale mi niña, mi esencia. Esa que aprendemos a olvidar con los años. La misma de la que escapamos para sobrevivir en un mundo de grandes. Ya no discuto conmigo misma. El día ya ha merecido la pena. Y ahora reflexiono sobre esta expresión “merecer la pena”… ¿qué pena? Y recuerdo la disposición a la felicidad de este pueblo.
Y recuerdo también un regalo que recibí días más tarde de la boca de una mujer saharaui:
Tu cara -dijo- tus ojos, tienen una expresión de niña que no vas a perder nunca…
Y me digo…¡Ojalá que así sea!

Vanessa Rivas.

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Agradecimiento al Colegio San Pedro de Palencia.


Hola,
El pasado viernes realizamos el Mercadillo Solidario. La respuesta de los niños fue muy buena. Hemos superado nuestras expectativas consiguiendo 100 euros para vuestra organización (el lunes hicimos el ingreso). La cantidad es muy modesta, pero como os comentamos, somos un colegio pequeño, por lo que estamos muy contentos con la participación en la actividad. El día anterior al mercadillo, los niños vieron unos vídeos de la vida en los campamentos de refugiados y también el vídeo del Bubisher para sensibilizarse con su situación.
Os adjuntamos unas fotos del mercadillo solidario.
Nuestros mejores deseos para vuestro proyecto.
Un saludo.

Mensajes como este no tienen precio. Es un ejemplo de como lo poco se transforma en mucho, muchísimo.
Le agradecemos a todo el equipo docente del Colegio San Pedro de Palencia su entusiasmo y su trabajo. Y les mandamos un abrazo muy fuerte. Así es como se hace posible que el Bubisher siga volando.

C.E.I.P. San Pedro
Palencia

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ALOUDA EN AUSSERD.

Es difícil poner palabras que definan nuestra estancia en el Bubisher de Auserd.
Han sido sólo unos pocos días, pero ha sido una experiencia maravillosa. Ver esas caras llenas de atención, esos ojos que expresan emoción y deseo de continuar escuchando y aprendiendo, es indescriptible.
Desde el primer momento, en que Alghailani, Bea y Hamida nos recibieron, nos sentimos entre amigos. La sintonía fue estupenda y no hizo más que aumentar con cada hora que hemos pasado en el Bubisher. Cada persona que participa aporta al Bubisher una parte de sí mismos, y nosotros esperamos haber dejado allí un poquito de nosotros, aunque sea un poquito, porque nos sentimos muy orgullosos de haber podido acercar el mundo de los cuentos, con su sabiduría y su fantasía, hasta un lugar tan olvidado como los campamentos de refugiados saharauis. Sus niños se merecen vivir esos momentos, y sus mayores se merecen tener la oportunidad de separarse un poco de la realidad de la hamada, y poder acudir al Nido del Bubisher, donde dejar volar la imaginación y transportarse a otro lugar.
Tenemos la sensación de que ha sido demasiado poco tiempo, y necesitamos volver; volver a colaborar en este precioso proyecto. Sentimos la necesidad de ver cómo cada semana esos niños y niñas se acercan más y más a la lectura, mejoran su escritura, y se enganchan al Bubisher. Ver cómo esperan cada día ser ellos quienes suban al autobús, quienes escuchen el cuento, quienes hagan las actividades…Porque todos quieren participar del Bubisher.
Seguiremos trabajando aquí, porque sabemos que queda trabajo por hacer: hay que llenar de libros las estanterías de los Bubisher y hay que continuar apoyando la labor de sus trabajadores.
No podemos terminar sin daros las gracias por dejarnos participar. Gracias también a Hamida, y sobre todo: Gracias Alghailani, porque ahora tenemos, no sólo un compañero de bibliobús, si no un amigo en Auserd. Tu compañía ha sido muy gratificante, tu trabajo maravillo y tu sonrisa permanente ha hecho de nuestros días en los campamentos un tiempo inolvidable.

Gracias a todos, a los de aquí y a los de allí,
Blanca, Javier, Miriam, Natalia y Fernando.

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LOS LIBROS EN EL NIDO. “ENCUENTROS EN LA BADÍA”, DE FERNANDO LLORENTE.

Siempre soñamos con que el Nido fuera biblioteca, pero también casa, lugar de reunión, la auténtica de la cultura de Smara, de los campamentos.
Y también un espacio físico, un “paritorio” en el que poco a poco se vayan presentando todos los libros relacionados con el Sáhara.
Ya hemos empezado. Primero fue el libro del inolvidable Antonio Pomares, cuyo nombre preside la biblioteca. Y ahora, por fin, se ha presentado el libro del escritor cántabro Fernando Llorente. Riguroso y tierno al mismo tiempo, Fernando hunde sus raíces saharauis en una experiencia cada vez más honda, que llega hasta el Sáhara español. Y su libro, fruto de su viaje a la badía justo cuando se había producido el asalto marroquí al Campamento Dignidad de El Aaiun ocupado, era un sueño largamente acariciado. Las circunstancias tan especiales limitaron el alcance del viaje, pero le dieron mayor dramatismo y desgarro. Entrevistas con el eco de los disparos y el resplandor del lejano fuego. Un libro imprescindible, uno más con el que seguir entretejiendo ambas culturas, la saharaui y la española.
Desde que lo presentara en Santander, ya le habíamos dicho lo importante que era para nosotros que también se presentara a la sociedad saharaui en el Nido. Vital. Hubiéramos querido estar todos, y de hecho estábamos en espíritu, pero si bien eso era imposible, algunos también estuvieron físicamente, unto con varios miembros de Alouda, la maravillosa asociación hermana de Cantabria, con quienes tanto compartimos ya. Y en todo caso estuvieron los importantes: Fanna, Kabara, Hamida, Larossi, Alghailani, Mariam, Salka, la totalidad del equipo saharaui de Smara y Ausserd.
Así nos lo contaba el propio Fernando, nada más regresar:

“Estuvimos cuatro días en Ausserd con Alghailani, esa maravilla de chico que lleva cada día el Bubisher. Ese bibliobús es un milagro con ruedas en el que los niños disfrutan aprendiendo`. Tras dos días en Dajla, el miércoles se presentó el libro en El Nido. Hamida lo había preparado a su modo, a su buen modo. Estuvieron presentes Jatri, Presidente del Parlamento, y la Directora de Educación de la wilaya, y también un periodista de la radio y TV de la RASD, además de un grupo de españoles, las dos cooperantes, y el personal de El Nido. En torno a las mesas redondas sobre la que había dátiles, pastas y refrescos, tomamos la palabra, en este orden, la bibliotecaria, el encargado por Hamida de presentarlo, con cuyo nombre no me quedé, y Jatri, tras los que departimos un rato de charla, mientras dábamos cuenta de dulces y refrescos. Un momento para olvidar los malos que se avecinan para los saharauis, por si no fueran ya suficientemente malos.”

Poco a poco, el Nido del Bubisher va teniendo en un rincón la biblioteca saharaui que soñamos hace un par de años. Libros de siempre, libros de hoy mismo como el de Fernando, todos los libros futuros. Testimonios vivos, pasos de un camino que esperamos que lleve hasta la libertad, de la mano de la cultura.

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UNA JAIMA EN FERROL

Se van plantando jaimas en las bibliotecas.
Hace ya años, Ricardo y Gonzalo inauguraron una en la escuela de Ballobar (capital de los cuentos), y en ella se leyeron tantas historias como amistades y amores nacieron. Luego Ángeles Escribano plantó la suya en la biblioteca de O Chouzo de Vigo, y en ella ya leyó poesías Antonio García Teijeiro. Y, ahora ésta del Isaac Peral, de Ferrol, de la mano de Maribel.
Pero hagamos historia.
Un día, hace más de un siglo, un vendedor de caramelos japonés inventó un teatrillo de madera en el que se veían unas láminas , con el texto por detrás, listo para ser leído como si la voz saliera de la ilustración. Lo puso sobre la canasta trasera de la bicicleta, y los niños se apelotonaban para ver aquel prodigio. Luego, les vendía los caramelos. El japonés, se llamaba Kamishibai. Y así se llama ya su invento.
Un día un bibliotecario de León, José Andrés, descubrió el ingenio del vendedor de caramelos, compró una bicicleta, y se convirtió en el “bicicletario” del Kamishibai. Y León se llenó de cuentos.
Un día, José Andrés conoció el Bubisher. Y el Bubi y el Kami se hicieron amigos.
Un día, Maribel conoció el proyecto de los libros en el Sáhara. Y con él el Kamishibai.
Y ya estamos llegando al final: un día, cuando Maribel pensó en instalar la Jaima en su biblioteca, pensó en hacer sesiones de Kamishibai. Con el resultado que veis. Y con esas caras, esas miradas que también veis. ¡El Sáhara en Ferrol! Con un poquito de sol en sus caras y de siroco en su pelo, tales para cuales. Conociéndose para quererse. Jaima y Kamishibai mediantes.

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MERECE LAS PENAS.


Leer la crónica de Candi ha sido como volver a Smara, al encuentro con ella y Alghailani en el patio del Nido, al reencuentro con personas que hacía tiempo no veíamos, a las emociones, experiencias y contradicciones, al siroco y la lluvia.
Y ahora que ya hemos reposado el viaje, somos capaces de responder a la pregunta que nos hicimos nada más ver el Nido … Merece la pena? Esta pregunta se la hicimos a todo el mundo : trabajadores saharauis, cooperantes con los que intercambiamos interesantes impresiones, usuarios de la biblioteca, personas que se acercaron al Nido que ya conocían el proyecto Bubisher … Todos nos dieron la misma respuesta : Claro que merece la pena!!!!
El Bubisher, vuela bien alto, es un proyecto que funciona, y eso lo pudimos comprobar gracias al niño que leía con su padre un ratito por las tardes, a los niños que nos pedían lápices de colores para plasmar sus sueños, al adulto que leía a Gabriel García Márquez, a los niños de la daira de Tifariti que se acercaban corriendo al ver el Bubi, a la atención de los que hicieron el curso de bibliotecas … sus caras, sus preguntas, sus ganas, sus constantes e importante peticiones … Merece la pena? … claro que la merece porque, como dice Candi , “ser culto, es el único modo de ser libre … los niños son la esperanza del mundo”, a lo que Alghailani seguramente añadiría, si salvas una estrella, aunque solo sea una … merece la pena … y el Bubi junto con el Nido, aportan su granito de arena.
Una parte de nosotros se ha quedado allí, en Smara y Ausserd, con el Nido, con los Bubis, y continuaremos, volando … bien alto.
Lis, Rommy, Marta, Ruth y Santi.

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ADIÓS, NADARÍN.

Después de unos días de descanso, con mil imágenes bailando en el interior de mi retina y con cientos de palabras y de risas sonando en mis oídos, intento, no sin una mezcla indescriptible de sentimientos, plasmar mi estancia en Auserd.

Cuando se empieza un viaje de cooperación, nos sentimos generosos, porque vamos a dar nuestro tiempo, nuestro trabajo e incluso nuestro dinero. También nos sentimos buenos, porque vamos a enseñar, a dejar atrás nuestra cómoda vida para apoyar, con nuestra presencia, la posibilidad de mejorar otras vidas. En fin, nos sentimos como los héroes de la película.

Pero, cuando volvemos de ese viaje y a poco que reflexionemos, nos damos cuenta de que hemos recibido mucho más de lo que hemos dado, que hemos aprendido tanto o más que lo que hemos enseñado, que hemos descubierto emociones que jamás antes habíamos experimentado y que llevaremos en nuestro equipaje vital para siempre, puesto que han pasado a ser parte de nosotros mismos.

Han sido muchos y buenos los momentos vividos con los niños en cada escuelas, en cada daira. He sentido el cariño con el que me saludaban todos, el agradecimiento sincero de algunos por haberles contado un cuento, la mirada pícara de otros cuando intentaban colarme alguna travesura e incluso el rechazo que provoca lo desconocido.

Siempre recordaré como un niño de la escuela Basiri, al cruzarse con Alghailani para saludarlo, le dijo: “ Adiós, Nadarín”.

Aquel saludo tan espontáneo, resumen perfecto de todos los cuentos leídos y vividos, me demostró que merece la pena seguir trabajando en este proyecto. Y es que, quienes alguna vez hemos estado con estos niños sabemos que están deseosos de aventuras, de experiencias , de saberes.

Y es ahí, donde el Bubisher, a través de la lectura, puede ofrecerles las herramientas que les permitan alcanzar el nivel de dignidad al que tienen derecho.

“Ser culto es el único modo de ser libre”

“Los niños son la esperanza del mundo”

Candi

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Y Candi volvió de Ausserd.

Ha vuelto Candi. Se fue hace tres meses que ya son decisivos en la historia del Bubisher.
Somos muchos los que, turno a turno, arremangados junto a los bubisheros saharauis, fuimos construyendo la compleja estructura del proyecto en Smara: el viejo Bubi, dos veces equipado de estanterías, las visitas diarias a las escuelas y a enseñanza media: los clubes de lectura en todas las dairas por la tarde, y luego el Nido, 270 metros cuadrados, biblioteca con más de 2.000 libros, la curva para actividades al aire libre… Y un amplio equipo saharaui, con coordinador, un conductor/monitor, bibliotecarios y monitores. Ya es el tercer año en Smara, y parecía imposible poder hacer algo semejante en un segundo campamento. Un segundo Bubisher, regalo del ayuntamiento de Málaga (todo nuestro cariño, siempre, para sus conductores).

¿Por qué Ausserd? En primer lugar, porque es el “patito feo” de los campamentos: ni grande como Smara y el Aaiun, ni “tan lejos” como Dajla, ni tan sencillo y agradable como el 27. Es, ha sido siempre, la wilaya olvidada. Pero también por una persona excepcional. Se llama Alghailani. Y Candi, que le conoce y quiere como a un hijo, dijo que Alghailani podía. Y podía, vaya que sí. Pudo, pudieron, han podido con todo.
Ya están en marcha allí los clubes, el horario en las escuelas y el compromiso con sus maestros es total. Y el Bubisher II lleno de niños y de libros, todo un sueño.

Y Candi no solo ha acompañado a Alghailani en tantos primeros pasos, sino que también ha tenido tiempo para pasar constantemente por Smara, para afinar allí la compleja maquinaria del Nido, en el que las complicaciones se suceden, derivadas de tanto crecimiento.

Ahora ha dado el relevo. Están allí ya trabajando de firme en la organización de la biblioteca Marta, Lis, Ruth, Rommy y Santi. Un gran equipo para ir preparando ya todo para seguir creciendo y madurando.

Y cuando ellas se vayan llega Beatriz, la secretaria del Bubisher, autora junto con Palma de los planes de lectura y actividades que maneja Kabara Selma en las escuelas. Preparará, entre muchas otras cosas, la presentación del libro de Fernando Llorente “Encuentros en la badía” en la sala que preside el recuerdo de Antonio Pomares. La misma sala en la que antes de que acabe el año queremos ver a Limam Boisha presentando el suyo, “Ritos de Jaima”, y a los niños del club de Farsía el suyo, “El niño de luz de plata”, y todos los que vayan escribiendo, mes a mes, año a año, los propios saharauis.

Porque se trataba de eso: esforzarse un poco para que el Sáhara cuente con una generación culta, y por tanto libre. O esforzarse un mucho: gracias, Candi.

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¡Una Biblioteca en los Campamentos!

 

¡Una Biblioteca en los Campamentos!

Cuando alguna gente de los campamentos de refugiados saharauis se entera de que existe una biblioteca te pregunta: ¿seguro que esto no es una escuela?

Esto quiere decir que la sociedad Saharaui tiene poca cultura bibliotecaria. Prueba de ello es que a veces me peguntan en la biblioteca si vendemos libros, o se quejan de que no pueden pedir libros en préstamo porque piensan que es obligatorio dejar su DNI para poder hacerlo, y cuando les digo que no hace falta dejar el DNI se alegran.

Existe también un prejuicio muy arraigado entre el pueblo de que las bibliotecas son espacios infantiles.

El Bubisher es parte de esta sociedad gracias al grupo saharaui que forma parte del proyecto, pero no se puede olvidar el gran esfuerzo que se hace en España, la ayuda constante de voluntarios o los cursos, como el de bibliotecas, que vienen a impartir aquí.

Todo este esfuerzo está dando sus frutos muy lentamente porque el camino de la cultura es el más lento, pero es un ejercicio sano ya que nos encontramos en el buen camino, y por eso es tan importante tener paciencia.

Hoy en día estamos llegando a la cifra de los mil socios, el número de préstamos de libros es muy grande, se realizan un montón de actividades para mejorar la literatura en los campamentos, y el bibliobús hace su recorrido diario por la wilaya de Smara para llevar a los libros a la las familias lejanas.

Hace poco hemos inaugurado el Bubisher en Auserd-y no será el último-. Conseguir que haya otros bubisheros en otras wilayas sigue siendo nuestro sueño y estamos en el camino de lograrlo.

En la historia humana, el camino de la cultura siempre ha sido el más lento, pero también el de resultado más seguro, y como nosotros estamos en el mismo camino tenemos que tener en cuenta todas las dificultades que nos esperan.

 

Bachir Mohamed Lahsen: Periodista y bibliotecario de árabe en la Biblioteca Pública de Smara, Bubisher.

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ATRAPAVIENTOS.

Queridos amigos:

Desde Atrapavientos y el Proyecto Bubisher queremos invitaros a la entrega de libros que, el próximo mes de abril, irán destinados al Bubisher gracias al resultado de la exposición En el fondo del cajón y que, como recordaréis, se celebró el pasado mes de septiembre durante las jornadas Envuelto para Relato.

Ilustradores y escritores procedentes de un sinfín de sitios se unieron a esta iniciativa colaborando con bocetos, miniaturas, borradores de proyectos, micro textos manuscritos. Autores conocidos pero también autores anónimos. Todos ellos con talento y generosidad desmedidos. Quisimos que se llamase En el fondo del cajón precisamente porque una de las peculiaridades de la exposición es que no estaba compuesta por originales completos. Así que decidimos rescatar esos garabatos que descansaban en alguna carpeta vieja, o que se quedaron en el rincón de las pruebas fallidas o, quizás, ideas que no llegaron a ser.

En definitiva y como nos gusta decir, En el fondo del cajón ha sido una exposición benéfica y efímera. Benéfica porque la recaudación se ha destinado a comprar libros que se donarán al proyecto Bubisher, un bibliobús que recorre las escuelas del Sahara y funciona como biblioteca ambulante dirigida a niños, jóvenes y adultos. Y efímera porque el pasado sábado 24 de septiembre de 2011, en el Patio de la Infanta, se pusieron a la venta todos los originales a un precio simbólico de 10 euros cada uno.

La exposición resultó ser, sin duda, todo un éxito. Se vendieron 156 originales (textos e ilustraciones) y la recaudación ha sido destinada en su totalidad a la compra de libros para el Bubisher.

Por fin, podemos contaros que el próximo día 21 de marzo, miércoles, celebramos el acto de entrega en Zaragoza. Si estáis en la ciudad, nos encantará saludaros.

Y como nada de esto hubiese sido posible sin vuestra participación, queremos que estéis presentes. Así que estáis todos invitados.

Contaremos, además, con la presencia del escritor Gonzalo Moure.

Muchas gracias a todos los que acudisteis a las jornadas para participar en la exposición benéfica. Y, por supuesto, muchas gracias a todos los autores que aportaron sus bocetos, su talento y su generosidad.

Lista de participantes de En el fondo del cajón:

Adolfo Serra, Aitana Carrasco, Alberto Gamón, Alberto Sobrino, Amanda Segurado, Ana Juan, Ana Lóbez, Antonio Santos, Anuska Allepuz, Arancha Arnau, Augusto Metztli, Blanca BK, Care Santos, Colectivo Cachetejack, Cristina Figueroa, Cristina Marco, Daniel Moreira, Daniel Nesquens, David Maynar, David Vela, Elisa Arguilé, Ernesto Fidel Romero, Ester García, Eugenio Fernández Pruna, Eva Hinojosa, Fátima Fernández, Gonzalo Moure, Ida Nokelainen, Inmaculada García, Isidro Ferrer, Javier Ruescas, Javier Sáez Castán, Jorge Gonzalvo, Judit Canela, Julia García, Kristina Sabaite, Lucía Arnau, Luisa Correa, María Simavilla, Marián Lario, Miguel Ángel Fuertes, Mónica Carretero, Mónica Gutiérrez Serna, Nacho Ferrer, Ofra Amit, Pablo Albo, Paula Merlán, Patricia Esteban Erlés, Pep Bruno, Pepe Monteserín, Rafa Vivas, Roberto Aliaga, Roger Olmos, Rosa Skizze, Sabina Blasco, Samuel Biel, Sara Morante, Shaun Tan, Susana Blasco, Violeta Lópiz, Yolanda Falagan.

Dónde: Auditorio de Corporación Aragonesa de Radio y Televisión (CARTV). Avenida María Zambrano, 2, Zaragoza 50018

Cuándo: miércoles 21 de marzo a las 19 horas.